Tokio

Esta es la quinta vez que vengo a Tokio, pero tengo que reconocer que, hasta esta ocasión, no lo conocía bien. Con la preocupación de los conciertos,  etc., apenas conocía las zonas de Ikebukuro, y poco más.

Esta vez, con Laura, nos hemos pateado barrio por barrio (los principales), buscando el espíritu de cada uno.

Tokio es una exaltación del comercio y la restauración. La de tiendas y grandes almacenes que hay, y sobre todo, la de restasurantes de todo tipo… Es increible.

Todo con muchísima limpieza, y con gran respeto al ajeno.

Viejos amigos, grandes recuerdos

A lo tonto, han pasado 16 años desde mi última visita a Japón. Pero veo que las cosas han cambiado poco. Encuentro lugares en los que parece que estuve ayer,  el auditorio de Ikebukuro, el hotel Metropolitan, Asakusa,….

Y además, me encuentro con mi viejo amigo Sakai. Juntos, junto a Laura, nos despachamos una cena en un «chiringuito» japonés. Recordamos batallitas, conciertos, anécdotas… Y nos emocionamos ambos al recordar momentos tan intensos de nuestro pasado.

Él está igual que siempre. Calmado, con esa mirada mezcla de paciencia y sabiduria. Me confiesa que pronto va a volver a casarse, y que tiene intencion de ir a San Sebastián. Allí mismo, delante de una biru enorme, se lo hago prometer.

Tras la cena, nos despedimos, y unas lágrimas asoman de sus rasgados ojos. Espero no vuelvan a pasar dieciseis años  sin verte, amigo.

Volver a Japón

Es una sensación fantástica. Volver a Japón. Es un país tan particular, tan especial. Resulta muy difícil no enamorarte de él. Después de las giras de 1992, 1995, 1997 y 2002, esta vez me toca ir sin coro. Con la compañía de Laura que visitará por primera vez Japón. Seguro que muchas cosas han cambiado desde mi última visita y mi manera de mirarlas también, seguro.

Muchas ganas de encontrar a mi amigo Sakai, de cenar en esos restaurantes escondidos en las callejuelas más oscuras de Tokio…

Esta vez voy sin coro, pero no dejaré de hacer un concierto. El Coro de Jóvenes de la ciudad de Kishiwada celebra el 30 aniversario de su fundación, y  organizan un concierto especial en el que han tenido el detallazo de invitarme a dirigirlo. Me siento muy honrado y agradecido.

Para la ocasión he preparado un programa de música vasca con obras de Eva Ugalde, David Azurza, Junkal Guerrero, Xabier Sarasola… y otros más clásicos como Jesús Guridi o Tomás Garbizu. Espero que guste a los japoneses!

Seguro que echaré de menos a mucha gente con la que he compartido intensas vivencias sobre los escenarios japoneses. Os tendré presentes.