No estoy autorizado, Google sí.

Pues eso, que me han multado. Que rabia da! Sobre todo cuando ves que te tienden una emboscada.

Os pongo en situación. Carretera trasera de Garbera en Donostia. No se sabe por que motivo, la carretera que comunica con Lau Haizeta tiene un tramo de 50 m con dirección prohibida “excepto autorizados“. Esto de autorizados ¿Qué es? ¿Alguna casta de esa que dicen ahora? Jajaja

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Puerto Madero en Pasaia

Siempre he tratado de imaginar cómo sería la bahia de Pasajes antes de la industrialización. Tuvo que ser un lugar paradisíaco. Imaginen un estrecho pasaje (de ahí el topónimo) desde el mar para llegar a una pequeña bahía. Bien protegida de vientos y mareas… Con una bella playa en la parte de Lezo. Tuvo que ser precioso.

Alguna vez he comentado en este blog mi postura contraria a la construcción del puerto exterior. Bilbao está a 100 kms. Una empresa de Eibar llega más rápido a Bilbao que a Pasajes. ¿Para qué competir en ese campo? ¿Para qué cargarnos Jaizkibel? Hagamos otra cosa.

Hace unos años visité Argentina (la Argentina, dirían ellos). Buenos Aires me encantó. Hay una zona, la llamada Puerto Madero.
Puerto Madero se comenzó a construir en 1882, para paliar el problema que tenían los grandes buques para atracar en la ciudad de BsAs a causa de la poca profundidad del Rio de la Plata. Ya en el s. XX fue una zona abandonada y en franca decadencia en la ciudad. En el año 1989 comienza la regeneración de la zona, con privatizaciones etc. dando lugar a que los docks o almacenes se convirtieran en moderno comercio, grandes restaurante, zonas de puerto deportivo etc.

Eso es lo que yo haría en Pasajes. Un super-puerto, sí, pero un super-puerto deportivo. Con nuestros estrellados cocineros salpicando de restaurantes las orillas de una regenerada y limpia bahía, con un comercio de calidad para un turista de calidad, que es el que acude a estas infraestructuras. El super-puerto deportivo de Donostia, capital turística de Euskadi (bueno, vale, a veces no lo parece). El puerto deportivo más importante del golfo de Vizcaya. Eso haría yo.

¿Y la chatarra? Sinceramente, yo prefiero que se la lleven a Bilbao.

Al sur de Donostia

A ver cómo lo cuento. Desde hace algún tiempo, me llama poderosamente la atención la idea de que en Donostia vivimos en un eje marcado por las salidas hacia el nordeste (Irun-Francia), oeste (Usurbil-Orio -Zarautz) y suroeste (Andoain-Tolosa). Al norte tenemos el mar. Pero, ¿el sur-sureste?

Para el donostiarra común este territorio no existe.  Es terra ignota. Para mí al menos, no ha existido durante años.  Por lo que me he propuesto conocerlo y visitarlo. He comenzado a leer a montañeros y excursionistas que frecuentan la zona, y parece que es una zona más que interesante.

Mi intención es  realizar una travesía, saliendo de Donostia, hacia Landarbaso, bajar por el otro lado hacia Añarbe y luego hacia Goizueta. De allí me gustaría subir a la zona de Mendaur para bajar por Ituren. Desde Ituren iría hacia Urrotz y siguiendo dirección sur,  pasar hacia el valle de Ultzama. Y de allí poco a poco ir hacia Pamplona. Mi idea es  dedicar unos tres o cuatro días a este paseo.

Espero que no sea una barbaridad. Se admiten consejos y sugerencias.

 

 

Festivales de mirones

Me van a perdonar mis convecinos, pero yo, a esto del festival de cine no le veo la gracia por ningún lado. Nunca se la he visto.

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Por lo que tengo entendido, las películas que se presentan no es que sean nada del otro jueves. En algún caso, incluso, se presentan en el festival al mismo tiempo que se están estrenando en todas partes. (Osea que te da igual verlo en el Kursaal que en un raído cine de pueblo). Sí, ya sé, siempre nos quedan los interesantes ciclos de cine afgano y estas cosas…

¿Dónde está entonces la gracia del tema? Ah!, es que vienen “famosos”. Y aquí entramos en el capítulo de la mitomanía.

Sinceramente, puedo entender que un grupo de quinceañeras (bueno bastantes veinte y treinta-añeras también) se vuelvan locas con la llegada de Brad Pitt, pero no que la ciudad entera lo haga. O que la tontería llegue tan lejos como que la gente se pone histérica con la aparición de cualquier secundario de cualquier teleserie barata.

El espectáculo de la gente a la entrada del Kursaal es una pasada. La tontería y el famoseillo de las inmediaciones del Maria Cristina, infumable. A mi me da un poco de pena. Pero es una actitud que se encuadra muy bien en Donostia. Somos, lo queramos o no, unos mirones y unos mitómanos. autografo2

¡Ay! El colmo es un grupo de gente en Donostia que está promoviendo la candidatura de Bruce Springsteen para el tambor de oro. ¿Con qué meritos, se preguntarán Vds.? Hasta donde yo sé, haber venido varias veces y haber declarado que estaba muy a gusto en el Maria Cristina y cenando en Arzak.

Nos ha jodido! El tambor de oro no, que le den el Nobel, por listo!

¿Hay vida tras OHD?

Es lo que toca preguntarse después de más de tres meses sumergidos en Oh happy day, y ahora que vemos ya el final del programa. ¿Ahora qué?

micro_subirLo primero que tienes ganas es de relajarte. Parar un poco pues la dinámica ha sido endiablada. Un ritmo frenético al que nos hemos acostumbrado pero que es imposible de mantener. Aunque… está bien saber que somos capaces de aguantarlo.

Musicalmente, yo ahora mismo, la verdad, no tengo cuerpo de ponerme a montar madrigales de Monteverdi, cantatas de Bach o motetes de Victoria. Algún día volveremos a hacerlo, sin duda, pero en este momento el choque sería brutal. ¿Qué coreo le pones al Ave Maria de Victoria, jajaja?

No, hablando en serio, me ha gustado mucho el trabajo escénico y de movimientos que hemos empezado a hacer gracias a OHD. Creo que tenemos que seguir trabajando ese área. Por ello me gustaría seguir incluyendo música que permita ese trabajo.

Me ha gustado mucho también el trabajo con bases instrumentales pre-grabadas, la interpretación coral con amplificación, etc. Estamos muy acostumbrados los coros a trabajar en “acustico”, y creo que la amplificación ofrece una serie de posibilidades que merece la pena investigar. La relación solista-coro cambia absolutamente si hay amplificación, y permite utilizar tesituras que en una interpretación acústica son imposibles. Yo he pedido ya presupuesto para un equipo de amplificación y mezcla que nos permita disponer de medios técnicos suficientes para interpretar obras como las de OHD. Creo que es un campo en el que no hay apenas coros trabajando y pude tener salida. Osea, conciertos (que es lo que interesa).

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Otro aspecto que me gustaría incorporar en el trabajo del coro es la representación escénica. El teatro, vamos. Me gustaría que los conciertos tuvieran un argumento, me gustaría que contáramos una historia, actuar… Esto se parece mucho a un musical, no? y ¿por qué no?

Está claro que terminando OHD hay que buscar nuevos retos.