¿Es cosa mía, o el ambiente se está cargando un poco?

Creo que se empieza a notar que el final de “Oh happy day” se acerca, y los ánimos de coralistas y seguidores se están calentando. Todo el mundo ve a su grupo como ganador indiscutible, y critica con todo el desdén posible al contrario. En los pasillos de Miramón hay algunas miradas…

soldados

Que haya salsa, comentarios y puyas… etc. pues a mí me parece genial. Yo fui el primero en hablar de otros grupos, y lo hice sin ánimo de ofender, pero sí para ambientar el concurso. Pero creo que hay quien se está tomando las cosas un poco por lo visceral.

A mí, por ejemplo, me está dando miedo entrar en el grupo de OHD en Facebook, pues leo cosas bastante exaltadas (algunas que provienen de los seguidores de Donostia, también). Y no sé, me parece que se pasan un poco. Espero que sepamos reconducir con deportividad estas emociones en las jornadas que nos esperan.

enfadoHablando de tensiones, lo último ha sido ver al jurado discutir públicamente entre ellos. Mmmm… no sé, no sé. Quedará muy bien televisivamente (imagino será por eso), pero de cara a nosotros (los participantes) no es muy serio. Y eso de que un jurado se declare partidario y abanderado de un grupo y otro del otro… Pues será que la tele es así, y hay que entenderlo, pero a mí, sinceramente no me hace mucha gracia. No sé, ese tema me tiene un poco confuso, la verdad.

Otro fenómeno que me está resultando curioso; es el de los coros “compis”. Jajaja. Mi coro es “super-compi” del coro de nosédónde. Normalmente, además, se es super-compi de un coro frente a otro, claro. Es decir, algo así como alianzas frente a un tercero, porque todo se plantea en pequeños dualismos: estabas con Oñate o con Rentería, bizkaia-gipuzkoa, Bermeo-Donostia, voces mixtas-voces iguales, Iñigo-Unai

Será normal, y será la tele, pero se me hace curioso.